Qué se hace con el décimo entre que se compra y el 22

Entre que se compra el décimo y llega el 22 de diciembre pasan casi tres semanas, y en ese tiempo cada casa desarrolla su propia rutina para no perderlo de vista: dónde se guarda, quién lo comparte y cuándo se vuelve a mirar.
Cuando el décimo lo guarda siempre la misma persona

En casi todas las casas hay alguien que se queda con el décimo hasta el sorteo, y no es al azar: es siempre la misma persona, la que no pierde papeles y sabe en qué cajón está cada cosa.
Los números que se compran por una fecha señalada

Hay quien no elige el número al azar: busca uno que coincida con una fecha señalada, un cumpleaños, una boda, el día en que nació un nieto. Esa costumbre se repite en muchas casas, temporada tras temporada, casi sin que nadie la cuestione.
La lotería como regalo de empresa y de asociación

Antes de que llegue diciembre, muchas empresas y asociaciones ya han cerrado cuántos décimos reparten, a quién llegan y con qué número: una decisión con plazos tan fijos como los del propio bombo.
Comprar en el pueblo de origen: una costumbre extendida

Muchas familias compran cada año el décimo de la Lotería de Navidad en la administración del pueblo donde nacieron, aunque hace tiempo que viven en otro sitio. La costumbre sigue viva, pero no siempre se lleva a cabo de la manera que más la sostiene.
El número de siempre: por qué se repite año tras año

Hay un número que se repite cada campaña en muchas casas, sin que nadie vuelva a discutirlo siquiera. No es superstición: detrás hay siempre una persona que lo custodia o un lugar que lo fija, y las dos costumbres funcionan de forma bastante distinta.
Por qué la Lotería de Navidad se juega en grupo y no a solas

En casi cualquier oficina, bloque de vecinos o cuadrilla de siempre hay alguien que reparte participaciones antes del sorteo de Navidad. Jugar en compañía no es un capricho: tiene su lógica y su historia.