Durante años, ganar un premio en este sorteo significaba no tener que pensar en Hacienda en ningún momento del proceso. Esa idea sigue circulando hoy, aunque ya no responda del todo a la realidad. Quien juega la Lotería de Navidad en El Masnou y sueña con un premio importante hace bien en saber que la fiscalidad del sorteo ha cambiado, y que ese cambio afecta sobre todo a los importes más altos.
Repasar cómo era antes y cómo funciona ahora en El Masnou ayuda a entender por qué el cálculo de lo que realmente se ingresa ya no es tan simple como multiplicar el número de series por el importe del premio.
La Lotería de Navidad en El Masnou antes: premio exento por completo
Durante mucho tiempo, cualquier cantidad ganada en este sorteo llegaba íntegra a quien presentaba el décimo, sin ningún descuento previo ni obligación de declarar nada a Hacienda por ese concepto. El Gordo, el segundo premio o la pedrea se cobraban por el importe exacto anunciado, sin matices.
Esa exención total formaba parte de la percepción general sobre este sorteo: se jugaba, se ganaba y lo ganado era, sin excepción, para quien lo cobraba. No existía ningún umbral que distinguiera entre premios pequeños y premios grandes a efectos fiscales.
Por qué esa idea sigue tan extendida
La costumbre de considerar la lotería «libre de impuestos» viene de aquella época, y se ha mantenido en el imaginario colectivo mucho después de que la norma cambiara. En El Masnou, como en cualquier otro sitio, quien no ha tenido nunca un premio grande no tiene motivo para actualizar esa creencia, y por eso sigue repitiéndose entre quienes juegan la Lotería de Navidad en El Masnou cada diciembre.
Se suma a esto que la mayoría de los premios que se cobran cada año son pequeños: reintegros, pedreas, alguna aproximación. Como ninguno de ellos se acerca al umbral que marca la diferencia, casi nadie llega a comprobar en la práctica si el dato que tenía en la cabeza —«la lotería no paga impuestos»— sigue siendo cierto o no. Solo quien acierta un premio grande se encuentra, a veces con sorpresa, con que el importe que recibe es menor que el anunciado en el cuadro de premios.
Actualmente, la exención sigue existiendo, pero solo hasta un límite: los primeros 40.000 euros de premio no tributan nada, exactamente igual que antes. Lo que cambia es lo que ocurre por encima de esa cifra: el exceso sobre esos 40.000 euros tributa al 20 %, un porcentaje fijo que se aplica automáticamente en el momento del pago.
Esto significa que, en la práctica, casi ningún premio pequeño o medio nota diferencia alguna: el reintegro, la pedrea, las aproximaciones y buena parte de los premios de cuarta y quinta categoría quedan por debajo del umbral y se cobran íntegros, en El Masnou igual que en cualquier otro sitio. La diferencia solo aparece a partir de El Gordo, el segundo o el tercer premio completos.
- Los primeros 40.000 euros de cualquier premio de la Lotería de Navidad en El Masnou están exentos, sin excepción.
- El exceso sobre esa cifra tributa al 20 %, no el importe total del premio.
- El reintegro nunca alcanza ese umbral, así que no se ve afectado.
- La retención se aplica de forma automática, sin que haga falta ninguna gestión previa.
Un cálculo sencillo para entender la diferencia
El Gordo de este sorteo reparte 400.000 euros por décimo. De esa cantidad, los primeros 40.000 euros no tributan; los 360.000 euros restantes sí, al 20 %, lo que supone una retención de 72.000 euros. Quien acierta el número mayor jugando la Lotería de Navidad en El Masnou recibe, por tanto, 328.000 euros netos por décimo, no los 400.000 euros que anuncia el cuadro de premios.
El mismo principio se aplica a cualquier otro premio que supere el umbral: el segundo y el tercer premio, con 125.000 y 50.000 euros al décimo respectivamente, también quedan sujetos a esa retención sobre la parte que excede los 40.000 euros exentos. Los dos cuartos premios, con 20.000 euros al décimo cada uno, quedan por debajo del umbral y llegan íntegros, sin ninguna retención aplicada.
Este cálculo cambia un poco cuando el décimo se juega entre varias personas. La retención se practica una sola vez, sobre el importe total del décimo antes de repartirlo, así que quien juega en grupo la Lotería de Navidad en El Masnou recibe ya su parte proporcional del premio neto, no del bruto anunciado en el cuadro de premios. No hay una segunda retención por cada participante, ni tampoco un reparto distinto según cuánto reciba cada uno: el descuento fiscal se aplica antes de dividir, no después.
Qué conviene tener presente antes del sorteo
Saber de antemano que la exención tiene un límite evita hacer cálculos optimistas de más sobre lo que realmente llegaría a ingresarse en El Masnou. No hace falta ninguna gestión especial por parte de quien juega: la retención se practica de forma automática, y el importe que se cobra ya la tiene descontada.
Tampoco está de más recordar que esta retención no depende de ninguna gestión posterior con Hacienda: no hay que solicitar nada ni presentar una declaración específica por el premio en el momento del cobro. El descuento ya viene aplicado en la cantidad que se recibe, y lo que corresponda declarar después, si el caso lo requiere, se hace en la declaración de la renta ordinaria, igual que con cualquier otro ingreso sujeto a retención.
Lotería Castillo recuerda que esta fiscalidad es igual para todo el territorio, sin distinción de dónde se juegue el décimo. Quien todavía no ha decidido su número para la Lotería de Navidad en El Masnou puede consultar los números disponibles antes de que avance la campaña.