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El cuadro de premios de la Lotería de Navidad en Los Palacios y Villafranca se explica cada año casi igual: una lista con el Gordo arriba y el reintegro abajo. Lo que casi nunca se explica es que, alrededor de esa misma lista, se repiten cada campaña los mismos cinco malentendidos, uno por categoría, y que son esos malentendidos —no el importe en sí— los que llevan a la gente a tirar un décimo sin comprobarlo bien o a discutir después de un sorteo por algo que la propia tabla ya aclaraba.

Cinco ideas equivocadas sobre el cuadro de premios

La primera y más extendida es pensar que solo el Gordo cuenta como premio «de verdad», y que todo lo demás es casi una devolución simbólica. No lo es: el segundo, el tercero, los cuartos y los quintos son premios completos, sorteados con su propio número, y la pedrea reparte cada año casi 1.800 veces un premio de cien euros al décimo, muchas más ocasiones de las que toca el Gordo en toda la historia del sorteo.

Quien juega la Lotería de Navidad en Los Palacios y Villafranca pensando solo en el primer premio suele perder de vista que la inmensa mayoría de los décimos premiados cada año lo son por alguna de las demás categorías, no por esa.

  • Creer que solo el Gordo es un premio real y el resto son casi un consuelo.
  • Confundir el reintegro con «no haber ganado nada».
  • No distinguir entre una aproximación y una centena.
  • Pensar que un décimo solo puede acertar en una categoría cada vez.
  • Dar por hecho que la retención fiscal se aplica igual en todas las categorías.

Por qué el reintegro no es «no ganar nada»

El reintegro devuelve los veinte euros pagados por el décimo cuando el número coincide con la última cifra del Gordo. No es un premio en el sentido de generar dinero nuevo, pero tampoco es un décimo sin premio: es, literalmente, jugar gratis la campaña siguiente si se destina a eso, o recuperar el gasto si no. El error de considerarlo «nada» lleva a algunas personas a no molestarse siquiera en comprobarlo, cuando comprobar el reintegro es tan sencillo como mirar la última cifra del número.

La diferencia entre reintegro y pedrea

El reintegro depende de una sola cifra, la última, y coincide por tanto con uno de cada diez décimos en juego. La pedrea, en cambio, exige que el número entero —las cinco cifras— coincida con alguno de los casi 1.800 números agraciados con cien euros al décimo. Son categorías distintas por el criterio de acierto, no por el importe: una devuelve el gasto, la otra multiplica por cinco lo jugado, y conviene no dar las dos por sinónimas solo porque ambas suenan a «premio pequeño».

Otro malentendido habitual es tratar como lo mismo la aproximación y la centena, cuando responden a criterios distintos. La aproximación premia a los números inmediatamente anterior y posterior al Gordo, al segundo y al tercer premio: hace falta estar pegado, cifra a cifra, a uno de esos tres números exactos. La centena premia, en cambio, a los noventa y nueve números que comparten las tres primeras cifras con esos mismos premios grandes, sin que las dos últimas tengan que coincidir en nada.

Quien tiene un décimo de la Lotería de Navidad en Los Palacios y Villafranca muy próximo al número agraciado hace bien en comprobar ambas posibilidades por separado, porque un número puede fallar la aproximación por muy poco y aun así entrar de lleno en la centena, o al revés.

Qué pasa si un mismo décimo acierta en más de una categoría a la vez

Es perfectamente posible que un mismo décimo sume varias categorías: el número puede terminar en la cifra del reintegro y, además, estar entre los agraciados con la pedrea, sin que una excluya a la otra. También puede coincidir en centena y no en aproximación, o viceversa. La idea equivocada aquí es pensar que hay que elegir la categoría «más alta» y renunciar a las demás, o que el sistema solo paga una vez por décimo.

En realidad, cada categoría en la que un número entra se paga por separado y se suma sin ningún tope, así que comprobar un décimo de la Lotería de Navidad en Los Palacios y Villafranca conviene hacerlo mirando todas las posibilidades, no solo la primera que se confirme.

Antes de tirar un décimo que parece «no premiado»

El último malentendido tiene que ver con la fiscalidad: se asume que todos los premios tributan igual, cuando la retención del 20% solo se aplica a la parte que exceda de 40.000 euros por décimo, y afecta en la práctica a muy pocas categorías —el Gordo, el segundo y en ocasiones el tercero—; la pedrea, los cuartos, los quintos y el reintegro rara vez llegan a ese umbral y se cobran íntegros. Confundir este matiz lleva a alguna gente a esperar un descuento que no existe, o al revés, a sorprenderse de que un premio grande llegue con una retención ya aplicada.

Antes de dar un décimo por perdido conviene revisar despacio el cuadro completo, sin fiarse de memoria de qué cifra corresponde a cada categoría, porque el plazo para cobrar cualquier premio es de tres meses desde el sorteo y no conviene agotarlo por un malentendido evitable. Lotería Castillo recuerda que el cuadro de premios se entiende mejor por lo que cada categoría exige que por lo que paga. Quien todavía anda buscando número para jugar la Lotería de Navidad en Los Palacios y Villafranca esta temporada puede consultar los números disponibles antes de que avance la campaña.