Por qué el sorteo se celebra siempre el 22 y no otro día

Una persona con el mando del televisor en un salón navideño

El sorteo de Lotería de Navidad se celebra siempre el 22 de diciembre, con un décimo de 20 euros, un bombo de 100.000 números y un plazo de tres meses para cobrar cualquier premio. No es una fecha suelta: encaja con la duración del sorteo y con el calendario de fiestas que lo rodea.

La jornada del 22 fuera de las administraciones

Una persona atenta a la televisión con gorro navideño

Fuera de las administraciones, el sorteo de Lotería de Navidad se sigue de otra manera: sin décimos que atender, pero pendiente igualmente de cada número desde primera hora hasta que se apaga la radio a media tarde.

Qué pasa en una administración el día del sorteo

Una persona atenta a la televisión con gorro navideño

Dentro de una administración, la mañana del sorteo de Lotería de Navidad se vive entre boletos, colas silenciosas y una radio de fondo; fuera, la misma jornada se convierte en fiesta compartida en calles, bares y casas.

Ver el sorteo en directo: la costumbre que no se ha perdido

Dos personas viendo la televisión en un ambiente navideño

Cada 22 de diciembre hay casas que encienden la televisión para seguir el sorteo de Lotería de Navidad sin haberlo acordado con nadie. Es una costumbre que se repite sola, año tras año, sin necesitar más explicación que la propia costumbre.

El orden en que van saliendo los premios del bombo

Una mano coge una bola numerada de un juego de azar

Mucha gente cree que los premios del sorteo de Lotería de Navidad salen ordenados, de la pedrea al Gordo. En realidad los dos bombos giran a la vez y el azar decide en qué momento canta cada premio.

Cuánto dura el Sorteo de Navidad y por qué tanto

Reloj de arena de madera sobre una mesa

El sorteo de Lotería de Navidad no cabe en los minutos que resume la televisión por la noche: arranca antes de que salga el sol y no se cierra hasta bien entrada la tarde. Este es el recorrido, paso a paso, de una mañana que se estira mucho más de lo que parece desde el sofá.